Publicado: 27 de diciembre de 2016

Que no nos tape la basura

El indio Seattle de la tribu Suquamish,  en una carta al presidente de los EEUU, Franklin Pierce, en respuesta a su oferta de la compra de sus tierras, escribió brillantes conceptos ecológicos, entre ellos, el siguiente párrafo:

“…la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida, es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra”.

Increíblemente esto sucedió en el año 1855; finalizando el año 2016, estas palabras se están cumpliendo: la basura está colapsando los lugares donde se las deposita constituyendo un grave problema para los municipios.

Los residuos, definidos como el material que resulta de un proceso, el cual puede ser reciclado o reutilizado en otra actividad. El residuo que ya no puede ser reutilizado se considera basura.

En el tratamiento de los R.S.U (Residuos Sólidos Urbanos) se utilizan diversas metodologías, la más  antigua y contaminante es sin duda el basural a cielo abierto, también lo son las incineradoras por los residuos contaminantes que liberan a la atmósfera. Los vertederos controlados constituyen uno de los destinos finales para los RSU más aceptados, siempre que sean precedidos por una separación y clasificación de los mismos.

Pensemos que los residuos que se degradan más rápido son los orgánicos.

El papel demora un año en desaparecer y su degradación se acelera si está en lugares húmedos. Una colilla  de cigarrillo con filtro, tarda entre uno a dos años ya que el filtro es de acetato de celulosa y las bacterias no pueden desintegrarlo. Un chicle, que se mastica unos minutos, es  endurecido por acción del oxígeno y la naturaleza los va degradando en trocitos hasta desaparecer, quedando varios años en el ambiente.

Las latas que  se degradan por oxidación transformándose en óxidos de hierro., pueden demorar entre 5 años y 10 años. Si se trata de aerosoles, pueden permanecer hasta 30 años. Veamos cuánto tardan en degradarse otros productos que tiramos al medio, sin conciencia:

Tardan unos100 años: encendedores descartables, el telgopor (envoltorio de electrónicos), corchos de plástico (polipropileno), envases de yogurt.

Hasta 150 años las bolsas de nailon (polietileno de baja densidad) y de 100 a 1000 años: las botellas de plástico (PET) y pilas que además contaminan  con los metales que las componen.

200 años: zapatillas (primero desaparece la tela y luego el cuero), 300 años: juguetes de plástico,  4000 años: las botellas de vidrio…

Si las personas pudieran hacerse cargo de sus propios residuos, separándolos en origen por ejemplo en húmedos y secos, luego clasificando éstos en vidrios, latas, plásticos, papeles, etc. Este  simple procedimiento reduciría el volumen total de lo que no puede reciclarse.

Las escuelas pueden ser agentes formadores en estos aspectos, preparando a los alumnos quienes se convertirán en agentes multiplicadores en el hogar y en el barrio, adoptando una conducta positiva respecto a los R.S.U  que beneficiará al medio y a su propia salud.

Lic. María Silvina Patiño. Bell Ville