Publicado: 31 de agosto de 2015

Los leonenses debemos consumir menos sal. Conclusiones del trabajo de investigación del IPETYM 256

Los alumnos de 6º año Ciencias Naturales del IPETyM 256, junto a las docentes asesoras Claudia Hernández y Mariángeles Ortíz, investigaron el consumo de sal de los adultos leonenses de 30 a 75 años y llegaron a la conclusión que consumimos más sal que la recomendada por la Organización Mundial de la Salud.

Esta investigación fue presentada en el marco de la 47ª Feria de Ciencia y Tecnología de la Provincia, donde los estudiantes leonenses recibieron sendos reconocimientos por el trabajo de investigación elaborado.

La Feria agrupa diversas propuestas de todos los niveles y modalidades educativas orientadas a la indagación científica. Alumnos y docentes exponen sus producciones respondiendo a las inquietudes efectuadas por parte de evaluadores y público en general.

El IPETyM Nº 256 de nuestra ciudad, ya cuenta con relevantes antecedentes y premiaciones logradas a nivel nacional.

“Sal de mi vida”, la investigación

Este año el tema de investigación se orientó a la presión arterial, que elevada, es el factor de riesgo más importante de muerte e incapacidad en el mundo, y está altamente relacionada con el excesivo consumo de sal. En Leones, existe una elevada producción y consumo de alimentos ricos en sodio como embutidos y fiambres.

Para establecer el consumo de sal, la prevalencia de hipertensión arterial y la percepción de los adultos leonenses con respecto a esta problemática se trazó un estudio observacional, correlacional y de corte transversal.

Hipótesis

1-“Actualmente, más del 50% de los adultos leonenses de 30 a 75 años presentan con un consumo de sal superior al recomendado por la Organización Mundial de la Salud (5g/d)”. 2- “La prevalencia de hipertensión arterial en adultos leonenses de 30 a 75 años alcanza el 30%”.

Desarrollo

Entre marzo y julio de 2015 se efectuó un muestreo de azar combinado por sectores a partir del plano urbano. Se sortearon 199 domicilios en los que se convocó a adultos entre 30 y 75 años a participar del proyecto, los que expresaron su voluntad en un consentimiento informado: 153 mujeres y 46 hombres, con una edad promedio de 52,5 años. Con el objeto de determinar la excreción de sodio se le entregaron pautas y elementos para recolectar orina de 24 horas. Al día siguiente, se les aplicó un cuestionario sobre los conocimientos, actitudes y el comportamiento en torno a la sal alimentaria y la hipertensión arterial. Finalmente se les midió la presión arterial y por medio de la técnica de ion selectivo, se calculó la excreción de Na en orina en mEq/día en un laboratorio de análisis clínicos.

Conclusión

Se observó que sólo 23% usa correctamente la sal de mesa y 80% admite tener un consumo de alimentos procesados moderado o alto. Si bien 99% reconoce las consecuencias que puede generar esto en la salud solo 50% asume una conducta sistemática al respecto. El 30% de la muestra refirió ser hipertensa, no obstante 60% de los sujetos en los que se midió presión arterial elevada habían referido no ser hipertensos o desconocerlo. Una excreción de Na de 140 mEq/24h corresponde a una ingesta de 2000 mg de Na o 5 g de NaCl (que es lo aceptado para una dieta normo sódica). La excreción media de sodio resultó 147,05 mEq/d considerando los 199 sujetos, sin embargo si se excluyen del análisis a 51 personas que recolectaron menos de 1l de diuresis, la media crece a 170,45 mEq/día. Así, 56% del total de la muestra (más aún, 72% si se considera sólo a aquellos con diuresis de 1l o más) tuvo una excreción de sodio mayor a los 140 mEq/día, lo que equivale a un consumo de sal que excede largamente los 5 g/día sugeridos por la Organización Mundial de la Salud.

Para tener en cuenta

Se corroboraron ambas hipótesis. Desde que la reducción de la sal en la dieta ha demostrado ser efectiva para prevenir el aumento de la presión arterial, disminuir el consumo de sodio constituye una estrategia especialmente atractiva como medida de salud pública: se ha de cambiar la “cultura alimentaria tradicional”.

Los investigadores

Los alumnos que realizaron la investigación fueron: Eugenia Badín, Josefina Casas, Helena Comba, María Soledad Dalmasso, Glori Francussi, Gustavo Gómez, Laura López, Nicolás Marco, Eugenio Marossero, Belén Ocampo, Pablo Oliveto Hernández, Ana Paula Partridge, Valeria Pirra, Iván Quipildor, Ornella Rivera, Sofía Rossini, Román Sacchetto y Micaela Torregiani.

Docentes asesores: Claudia Hernández (Metodología de la Investigación) y Mariángeles Ortiz, (Ciencia, Tecnología y Ética).