Publicado: 23 de agosto de 2015

Esteban Pou: Alma, corazón y vida por el automovilismo

Con la humildad que lo caracteriza, Esteban Pou nos recibió en su enorme y prolijo taller. Allí dispone de múltiples maquinarias, todas computarizadas que le permite armar motores con las exigencias profesionales que implica el Turismo Nacional.

Las paredes de su oficina, donde realizamos la entrevista, están cubiertas de cuadros, recortes periodísticos, caricaturas, fotos con grandes del automovilismo nacional como Juan Manuel Fangio, recuerdos que expresan la silenciosa trayectoria de Esteban Pou, un marcosjuarense de origen que a los ocho años se instaló en Leones para quedarse. Hoy, desde aquí, y bajo la garantía de una vasta trayectoria, lo requieren importantes pilotos de distintos lugares del país porque confían en su trabajo y responsabilidad profesional en el armado de motores de autos de carrera.

En esta amena charla, NUEVO DÍA desea homenajear a un leonense que es reconocido en todo el territorio nacional, que brinda el alma, el corazón y su vida a este deporte y profesión.

“La pasión por el automovilismo la traigo desde que era chico, especialmente con las motos. Iba a la escuela primaria en moto (risas). Todo empezó como un deporte y terminó siendo una profesión, un trabajo”, empezó diciendo Esteban quien también comentó que egresó de la entonces ENET N° 1 de nuestra ciudad.

Hoy prepara motores, la mayoría de ellos son propios y los alquila a pilotos renombrados que compiten en el Turismo Nacional. “Son alrededor de 25 pilotos que utilizan mis motores y también hay categorías zonales donde les fabrico motores o se los alquilo”, agregó Pou.

“A diferencia de años anteriores, en estos momentos no implica mucho tiempo armar un motor porque, a través de los años, he logrado tener las instalaciones necesarias, equipadas con las máquinas, herramientas y un stock de repuestos que me facilitan el armado. La tecnología también sumó mejoras extraordinarias en el armado de los motores. Eso implica que lo podamos preparar mucho más rápido sin depender de terceros. Sé que tengo que hacerlo muy bien, con mucho precisión, y concentrado en lo que hago. Así nos manejamos”, precisó.

Más adelante y siguiendo con su trayectoria recordó sus inicios en el motociclismo y automovilismo: “He corrido en moto muy poco, comencé cuando tenía 20 años, después me hice cargo del auto que había comprado Conocchiari y continué con Gustavo Mandrini y con Norberto Della Santina, que fueron los primeros con los cuales incursioné a nivel nacional, a partir de allí no salí nunca más de ese circuito”.

Los mejores pilotos

A partir de entonces, Esteban Pou preparó los motores de números  pilotos entre ellos los campeones nacionales Norberto “Titi” Della Santina, Juan Manuel “Pato” Silva, Guillermo Ortelli quien aún está en actividad, todos de la Fórmula Renault.  También trabajó con el Turismo Nacional que era de autos con techo. Aquí también lograron campeonatos: “Titi” Della Santina de Marcos Juárez, Andrés Cicarelli de Rosario, Matías Machuca de Córdoba, Hanna Abdallah de San Luis. Este año, también prepara el motor de Gabriel Fernández, piloto de Bell Ville que está peleando la punta del Campeonato. Esteban también recordó que trabajó con Ernesto “Tito” Bessone que fue multicampeón de automovilismo nacional, “ya es un hombre grande, pero ha vuelto al automovilismo”, indicó.

Viajar permanentemente

Esteban viaja permanentemente. Si bien el trabajo fuerte es anterior a la carrera, en estas instancias a nivel nacional tiene que estar siempre. “Es una atención estar presente y si hay algo que hacer se hace en el box o en la casilla, donde en la parte trasera tengo un taller, pero es poca la reparación que se puede hacer en el circuito, por eso trabajamos antes”.

En este sentido, Pou comentó que había llegado esa mañana a las 4:00 horas a Las Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, “que dentro de todo es bastante cerca, en otros casos hemos viajado varias veces a Río Gallegos. La Asociación Nacional de Pilotos de Turismo se encarga de ver cuáles son los autódromos que servirán de escenario para las competencias, el de Termas de Río Hondo es un muy buen mercado, es nuevo, realmente hay que conocerlo. Hace poco más de dos años que lo inauguraron, es un circuito habilitado para realizar carreras de alto nivel, creo que está diseñado para la Fórmula 1, enclavado en un lugar netamente turístico. Para venir a Santiago del Estero, la categoría internacional MotoGP les exigió contar con hotel propio y aeropuerto”.

El equipo de trabajo

En cuanto a quienes lo acompañan, Esteban cuenta con un equipo de trabajo que lleva muchos años junto a él: “Viajamos con una casilla rodante, con un motorhome y ahí llevamos motores de repuesto, porque la mayoría ya lo despachamos días previos a la carrera o los vienen a buscar; y llevamos algunos que se colocan y otros de repuesto. A la vuelta nos traemos casi todos los motores para revisarlos, repararlos y tenerlos listos enseguida para volverlos a enviar”.

“De acuerdo a los viajes, vivo buena parte en la casilla. A Santiago del Estero nos fuimos el miércoles y estuvimos cuatro días porque no es tanta la distancia. Cuando viajo al sur, generalmente me acompaña mi esposa, los tres primeros años no faltó a ninguna carrera; este año, en cambio,  ha faltado en dos o tres. Para mí fue muy importante el acompañamiento de mi familia. Siempre me han apoyado en todo.

Mis hijas a veces me dicen que afloje un poco, pero mientras pueda voy a continuar. De todos modos tengo empleados que hace muchos años me acompañan, conocen bien el oficio y esto me permite ir delegando algunas cosas. Tengo un excelente equipo”, destacó.

Gustavo Mandrini, un hijo más

Entre revistas apiladas de automovilismo, trofeos de diferentes tamaños y fotos que recuerdan distintas carreras, se distinguen las imágenes con Gustavo Mandrini, otro apasionado de los fierros que, lamentablemente, falleció hace unos años. “Incursioné a nivel nacional con Gustavo, después dejó de correr y con su padre pusieron un negocio en Marcos Juárez, ahí nos veíamos una vez cada quince días. Después Gustavo comenzó a armar autos de carrera, chasis de fórmula, y venía todos los días al taller”. El recuerdo de Gustavo emocionó a Esteban, quien necesitó una pausa para continuar diciendo: “Fueron cuatro o cinco años que venía todos… todos los días, era uno más de la familia, un hijo más. Justamente el día que falleció había estado aquí unas horas antes”, recordó Pou.

Los amigos que suelen acompañar a Esteban Pou a distintos circuitos, comentan que cada vez que finaliza una carrera con el triunfo de un auto cuyo motor preparó, se aleja silenciosamente del bullicio de los festejos, los observa y los vive de lejos. “Me emociono fácil y por eso prefiero retirarme de esos momentos” –afirmó Pou-. “En Santiago del Estero, los pilotos que les preparé los motores salieron primero, segundo y tercero y un muchachito que nunca había ganado, ¿te imaginas la alegría que tenía?, así que todo fue muy lindo. La verdad que yo también lo siento, pero entiendo que debo tener un poquito de respeto por los demás pilotos, en ese sentido prefiero no festejar con uno sino, imagínate que hay 15 ó 20 pilotos, no puedo festejar sólo con el que gana. En este sentido, los clientes son todos iguales”.

En cuanto a la mano de obra especializada en motores, Esteban explicó que no hay muchas personas que se dedican a este trabajo. “En nuestra categoría seremos unos cinco ó seis. Pero después hay más, muchos más. Hay algunos otros que no les ha ido bien. Es un negocio complicado, no es fácil. Para perseverar hay que haber sembrado una muy buena trayectoria, una mejor conducta, eso es fundamental en este deporte para que la cosecha sea fructífera”.

“No puedo tomar más trabajos si sé que no voy a poder cumplir. Se hace hasta donde se puede, en la medida que uno puede. De todos modos, se ha hecho un círculo demasiado grande y ahora  hay que manejarlo”.

Las peñas para recaudar fondos

En otro pasaje de la charla recordamos las tantas peñas de amigos donde se reunían para recaudar fondos que les permitía viajar: “Con el dinero que juntas  hoy  en una peña, no cubrís los costos. Aquellas épocas donde yo también, era demasiado joven, organizábamos  asados, nos juntábamos 50 personas y con ese dinero nos íbamos a una carrera; hoy eso no existe más porque todo se tornó muy profesional y más aún en el nivel nacional”.

“Así como me contratan a mí para el motor, contratan a otro para el chasis, y todo tiene costos muy alto, a veces increíbles. Con dinero recaudado a través de peñas hoy directamente no corres. Quizás a nivel zonal por ahí sí, o lo podes hacer a medias, pero, lamentablemente, no a nivel nacional”.

Leones, punto estratégico

Con respecto a su lugar de trabajo, Pou insiste en que Leones es un punto estratégico para trabajar en esta profesión: “No pensé nunca en irme de Leones, hace años que vivo en esta ciudad. Tengo todo instalado aquí. Mudarme implica un costo en todo. Creo que geográficamente estamos en el mejor lugar para este trabajo. Si bien tengo más proveedores en Buenos Aires que en Córdoba, estamos en un lugar cerca de todo y de todos. El otro día justamente recordábamos que tengo siete autódromos en un radio a menos de 300 kilómetros. A veces sería mejor estar cerca de Buenos Aires, pero tampoco son distancias extensas. Tengo clientes de todos los puntos de Argentina y a veces siento que el que vive en Salta o en Río Gallegos están muy pero muy lejos;  en este último caso, tienen que movilizarse en avión sino no llega por las distancias y eso también implica costos. Desde Leones, despachamos motores para Buenos Aires, lo envío esta tarde y mañana a primera hora llega a destino; también envío a Río Gallegos y demoran cuatro días. Sería imposible. Incluso me han llamado de Chile pero he desistido por la distancia, no me da el tiempo. En Río Gallego tengo varios clientes, podría ir a pasear pero no a vivir”.

En cuanto a los autódromos argentinos en mejores condiciones y equipados, Pou destacó el autódromo de Termas de Río Hondo, luego el de La Plata, seguido por el de Santa Rosa La Pampa.

Terreno profesional y exigente

“Si tuviera que volver a elegir, creo que elegiría lo mismo. Empezó despacito y se fue haciendo grande. Sinceramente, creo que en un momento hice lo que me gustaba cuando se veía más deportivamente, después, como dije anteriormente, las carreras se profesionalizaron y, decidís pegarte la vuelta o aceptas las condiciones.  Cuando hablo de profesional quiero decir que es todo más exigente, más fino, nada puede fallar, nada. En algún momento fue más amateur, pero después todo se profesionalizó tanto, el piloto, el auto, el equipo que alquila el motor, que paga un montón de plata y tiene derecho a exigir, así que hay que tratar que no falle nada. Estoy en un terreno muy exigente”.

Finalmente expresó: “Ahora, si tranquilo miro hacia atrás, me doy cuenta.., puedo dimensionar todo lo transcurrido. Y lo evidencio cuando pasan por Leones gente que viene de lejísimo y sólo pasan a saludarme y me dicen: por fin te conozco”.

Las lágrimas en los ojos indicaron que hasta aquí había llegado la charla. ¡Gracias Esteban Pou!

Fotos: Periódico ND y Archivo Periódico ND