Publicado: 7 de febrero de 2017

En respuesta a “Agua de Luna: Crónica de…”

Señor Director

Le agradeceré la publicación de la presente, en respuesta a la nota de la edición pasada en la Sra. titular del DNI 20.648.951 “Agua de Luna: Crónica de una Muerte…. ¿anunciada?”.

No es mi intención polemizar, sólo me permite llevar a los lectores mi versión, acorde a un viejo refrán “el que calla, otorga”, a lo expuesto por la Sra. tratando de ser lo más breve posible, en especial en defensa de quienes trabajaron incansablemente el día 31, muchos sin percibir un solo centavo, de mis compañeros del Consejo Directivo y por añadidura de las Autoridades Municipales que autorizaron la tradicional Fiesta.

Ante todo no me parece acertada la comparación con Cromagnón, donde murieron 191 personas entre miles, dentro de un local cerrado, con irresponsables bengalas casi como única iluminación y atrapadas en medio del caos.

El personal estuvo hasta media tarde monitoreando los pronósticos y la decisión del lugar se tomó cuando ya muchos anunciaban demora de las lluvias hasta cerca del mediodía del día 1º. Particularmente lo hice hasta alrededor de las 2 horas y recién se anunciaba 0.4 milímetros (no recuerdo exacto), tipo 6 de la mañana; me retiré luego de los fuegos artificiales minutos antes del largo corte de luz y cuando lo hacía había aún una larga cola esperando para entrar; pudo haber otros pronósticos que la señora haya tenido y la decisión sobre la concurrencia de los chicos no la toma el Club, sino ellos o los propios padres.

En realidad los meteorólogos, creo que el año pasado tuvieron más errores que aciertos y al hacer la “revancha” también había anuncios de lluvia, se decidió hacerlo en el Gimnasio y no llovió absolutamente nada. En 2015 también hubo tormenta y todo se arregló sin quejas ni caos. Debo admitir que el clima no es muy “sarmientista”, pero hay continuamente fiestas al aire libre en todo el país y de distintos tipo y el público las admite con gusto, inclusive todos conocen las llamadas “previas” y se aceptan tal cual son.

Todo indica que si no la hace Sarmiento, los chicos se van a otras fiestas similares en la zona, donde inclusive los horarios son más flexibles. Contrariamente, constatamos años tras año que los padres prefieren nuestra fiesta no solo por la belleza sino por la armonía de los concurrentes, con amistosos brindis y sana convivencia, y no tienen que esperar a quienes van a otras fiestas de localidades vecinas (y no tan vecinas) con el consiguiente peligro del desplazamiento, que como es sabido, ya ha habido accidentes graves en las rutas.

La columna que se cayó pertenecía a los equipos de sonido y ocurrió cuando estaban desarmando, y se había retirado el público. El “quincho” está concesionado, y aun así dieron su albergue a cuantos pudieron una vez resueltos algunos problemas de conducta lógicos de la situación, desmanes, agresiones, pequeños destrozos, etc.

Ruego disculpar si he sido muy extenso, pero traté de responder todo; no dudo que la situación puede haber creado más problemas que los por mí conocidos y en ese caso también pido mis disculpas a quienes hayan sufrido algún perjuicio producto de la improvisación y en especial a la señora que escribió la nota.

Sin otro particular, agradezco y saludo al señor Director con mi mayor consideración.

Ramón Vissani, Presidente del club Sarmiento