Publicado: 5 de septiembre de 2016

¿Desde cuándo el hombre se preocupa por el calentamiento global?

Hacia mediados del siglo XX, se comienza a instalar la problemática medioambiental, siendo Suecia y Brasil pioneros en la legislación protectora del ambiente.

En la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente, convocada por la UN en 1972, con la participación de 110 países, se elaboraron pautas y recomendaciones con una visión por primera vez ecológica del mundo. De esos primeros consensos surge el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), desde entonces se desarrolla un proyecto internacional para salvaguardar el entorno, para lo cual se categorizan globalmente problemas y conflictos.

En 1987 la llamada Comisión Brundtland adopta el concepto de desarrollo sostenible o sustentable.

En 1997 se desarrolla en Japón, el Protocolo de Kioto en el marco del CMNUCC (Convención De Naciones Unidas sobre Calentamiento Global) en él se pretendía lograr una reducción del 5% de emisiones de gases invernadero para 2012. A pesar de acordado por 187 países (EE UU no lo firmó), no se llevó a cabo, pero fue el punto de partida  para futuras reuniones cumbres en pos de ello.

La CMMAD (Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo) en 1998, en un informe titulado “Nuestro futuro común” rescataba la expresión de Victoria  Chitepo (Ministra de Recursos Naturales y Turismo de Zimbawe) que dice ” Se creía que el cielo era tan inmenso y claro que nada podría cambiar su color, nuestros ríos tan grandes y sus aguas tan caudalosas que ninguna actividad humana podría cambiar su calidad y que había tal abundancia de árboles y de bosques naturales que nunca terminaríamos con ellos”.

En este camino dificultoso de reuniones cumbres y firmas de compromisos y protocolos aun no cumplidos, se sucedieron  en el 2005 la Cumbre de Montreal de la CMNUCC,  en 2007 la COP 13 en Balí – Indonesia- entre otras.

Las Naciones Unidas, por Resolución 65/151 del año 2012 de su Asamblea General expuso la necesidad de “acceder a recursos y servicios energéticos para el desarrollo sostenible que sean fiables, de coste razonable, económicamente viables, socialmente aceptables y ecológicamente racionales”

El IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) en Copenhague-2014  -COP 15- confirmaron esta situación, recomendando el desarrollo de tecnologías energéticas alternativas, hecho tecnológicamente posible, pero difícil de llevar a cabo en la realidad  por razones  ideológicas, políticas y económicas. Los acuerdos no son acatados por “los grandes”: países como EEUU y China que son los mayores productores de CO2.

Luego se sucedieron otras COP, hasta llegar a la del año 2015, la COP de Paris, a la que nos referimos en el artículo anterior.

Hacemos votos por que esta vez tantas palabras escritas en sendos tratados se hagan realidad en los plazos previstos para aliviar a nuestro hogar la Tierra y  mejorar también nuestra calidad de vida.

                                                                                                                                  Lic. María Silvina Patiño. Bell Ville