Publicado: 10 de abril de 2017

Hernán Conen, director de sonido de la película Soldado argentino, sólo conocido por Dios: “Fue una experiencia gratificante, de mucho aprendizaje”.

El leonense Hernán Conen, es el director de sonido de la película “Soldado Argentino, sólo conocido por Dios”, que se estrenó esta semana a nivel nacional. El film rinde un homenaje a los combatientes que fueron y lucharon; a los quedaron y a los que volvieron y hoy viven entre nosotros.

Hernán es Magister en Sonido. Estudió en Córdoba y se perfeccionó en Los Ángeles. Es profesor titular de dos cátedras de la Universidad Nacional de Villa María, Informática y Electrónica Musical y Producción Musical, además de trabajar en su estudio de sonido.

La película rescata la figura del veterano de guerra como parte de un colectivo vulnerable de la sociedad. Recordar y reconocer la causa Malvinas es la única manera de comprender por fin que la batalla por la Soberanía deberá ser dada con la palabra, la cultura y la educación.

-ND: ¿Cómo llegaste a la producción de la película “Soldado argentino, sólo conocido por Dios”?

-HC: A través de un músico amigo que había sido designado para componer la música del film, Claudio Vittore, paute con el director de la película Rodrigo Fernández Engler, una reunión. En ese preciso momento cerramos mi participación en el proyecto. El conocía mis antecedentes como director de sonido, hablamos del proyecto en general y en particular de lo que pretendía de la banda de sonido. Leí el guion y en la segunda reunión delineamos los aspectos estéticos y técnicos que tendríamos en cuenta.

-¿Qué significa para tu vida profesional ser parte de esta película?

El proyecto constituyó un desafío importante y una oportunidad excepcional para consolidar todo lo que había hecho con anterioridad en distintas producciones cinematográficas. En lo realizativo: por las diferentes alternativas que presentaban las locaciones elegidas para rodar, el enorme despliegue de gente involucrada, pertrechos, vehículos militares y logística que debía solventar a diario para resolver lo planificado; por la cantidad de personajes involucrados y el tiempo que debía destinarle (en cuanto a días de rodaje y semanas de posproducción). Tuvimos que invertir mucha energía, no sólo para realizar un trabajo con una calidad técnica de nivel acorde a las exigencias, sino también para convivir con un grupo heterogéneo de técnicos y actores locales y de Buenos Aires. Fue sin duda una experiencia gratificante enriquecedora y de mucho aprendizaje.

-¿Cómo fue la realización de esta película?, ¿trabajas solo o con un equipo de colaboradores?, ¿cómo es una rutina de trabajo en el set de filmación?

-Al ser designado Director de Sonido, me corresponde el armado del equipo de trabajo, la selección del instrumental necesario tanto para el rodaje como para la posproducción. En esta ocasión sólo conté con un asistente en rodaje y uno en posproducción. En los dos procesos el trabajo y la rutina difieren bastante entre sí. Las semanas de rodaje fueron 7. Mi trabajo en el set consiste en materializar todo lo que se había planificado previamente en la etapa de preproducción (desgloce y plan de rodaje), es decir tomar los diálogos como prioridad y luego las diferentes sonoridades que puedan ser identificatorias del escenario elegido como ambientes o elementos que interactúen en la escena. A diario recibimos el plan de rodaje y al llegar al set debo armar el equipo microfonear a los actores hacer las pruebas pertinentes en los ensayos previos a las tomas, etc. También la captura sonora de ambientes y elementos que puedan ser de suma utilidad en el armado final de la banda.

El proceso de posproducción constó de 2 etapas. La primera fue el armado de la banda. Incorporar todos los elementos que van a sonar en las distintas escenas. Grabar, mezclar y editar la música, la edición de diálogos, doblaje y el foley de los Fxs. Para la música trabajé estrechamente con el compositor, conformamos un ensamble de cuerdas ad hoc con miembros de la Orquesta Sinfónica de Córdoba. La grabación la realice en el estudio Sonorámica, uno de los más prestigiosos del país. El armado de la banda sonora se desarrolló integramente en mi estudio personal con la asistencia de mi esposa Paula Asis. Allí trabajamos la edición de diálogos y la producción de la banda de FX y sonidos referenciales sincrónicos y ambientes. La segunda etapa incluyó la mezcla final y el mastering de sonido en Dolby Surround 5.1. Estuve 15 días trabajando el estudio Paquidermo de la ciudad de Buenos Aires, especializado en este tipo de trabajos, compartiendo experiencia y trabajo con el Ingeniero Max Gorriti, un profesional altamente calificado, responsable de más 300 bandas de sonido de filmes nacionales como internacionales.

-¿En qué otros proyectos estás trabajando?

-En diciembre del año 2016 culmine el rodaje de otro largometraje, La Casa del Eco. En breve comenzamos con la posproducción de la misma. Actualmente estoy participando en reuniones preliminares de producción de dos films que van a rodarse en junio-agosto de este año. Además, proyectos musicales, donde cumplo la función de  productor musical, con bandas de la escena local.

-¿Cuál es tu aporte profesional y académico en la Universidad Nacional de Villa María?

-En la Universidad Nacional de Villa María me desempeño como Profesor Titular Regular (por concurso) de los espacios curriculares Informática y Electrónica musical y Producción musical en la Licenciatura en Composición Musical con Orientación en Música Popular. De alguna manera mi función es acercarles a los músicos los principios teóricos prácticos para poder llevar adelante una producción sonora integral de sus composiciones.

-También ¿integras un grupo musical?

-Actualmente no estoy trabajando como músico de banda estable pero si he colaborado en distintos proyectos arreglando algunas canciones. En octubre de 2016 en ocasión del Personal Fest Buenos Aires fui invitado a tocar en el escenario principal por la banda cordobesa Antiflash de la cual soy el productor musical.

-¿Cuántos años hace que dejaste Leones? ¿Cómo está conformada tu familia?

-Dejé Leones a comienzos de 1987 para estudiar en Córdoba. Ya se cumplieron 30 años de aquel día. Estudié un par de años abogacía hasta que ingrese a Cine y TV en la Universidad Nacional de Córdoba. Conocí a mi esposa Paula con la que tenemos tres hijos, Francisco de 23 años, Julieta de 16 y Marco de 9. Vivimos en Córdoba capital.

Me especialicé en Audio digital y Midi en el año 96 en Los Ángeles California USA y en la UNED de España recibí el título de Magister en NTIC.

La película

Pedro es un soldado argentino pasado a escala de leyenda que combatió en la Guerra y que se entregó a las balas inglesas en la batalla de Tumbledown porque se negó a claudicar. Podría haber esquivado la muerte, haberse rendido, pero no: testimonios de ambos bandos certifican que dejó la vida por la Patria porque quiso. Y nadie sabe quién es y por eso, cuando encontraron su cuerpo, el último en ser hallado, muchos meses después de la derrota, los malvinenses lo enterraron como Pedro en el cementerio de Darwin.

“Soldado Argentino, sólo conocido por Dios” se estrenó el jueves 6 de abril en todo el país (incluyendo la Antártida y la sala de cine de la Fragata Libertad). Para escribir el guion, Fernández Engler -junto a Ivana Galdeano-, se basaron en hechos verídicos. Además de la leyenda del soldado Pedro (hay un personaje que lo representa), la otra es acerca de las vivencias de un joven subteniente argentino, Roberto Reyes, que junto a un grupo de soldados tenía como misión dar una alerta temprana sobre el desembarco británico y, en ese plan, quedan rodeados por ellos. “Empiezan una guerra sólo de ellos, aislados, acechados, con hambre y frío”, cuenta el director de la película, que pretende retratar las vivencias y las dificultades durante el combate y luego, para reinsertarse en una sociedad que había seguido su propio movimiento durante los días que duró el conflicto.

Co-producida por Fundación Criteria, Cita con la Vida Emprendimientos Audiovisuales y Midú-Junco Producciones, el elenco de “Soldado argentino” lo completan Florencia Torrente, Sergio Surraco, Fabio Di Tomaso y el siempre afable Hugo Arana, con una participación especial.

La película se filmó en Comodoro Rivadavia, la base naval Puerto Belgrano, en Punta Alta y, llamativamente en un lugar de las sierras cordobesas, Los Gigantes, que según el director tiene una geografía igual a la de Malvinas. “Es increíble, pero es así”, ríe. El rodaje duró ocho semanas. “La película tuvo un proceso desde que se imaginó hasta hoy de más o menos tres años. Es una película grande, con despliegue de producción. Estuvimos todo ese tiempo viajando. Fue un rodaje muy complicado y difícil. Y tuvimos un apoyo importante del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, que nos aportaron material físico para las escenas de la guerra”, cuenta el realizador.

(Extracto de Infobae)

 Fotos: Hernán Conen